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Helos
Esta Pasando Historias Reportaje

Simplemente Cóndores: Vigilancia aérea en la Ciudad de México con medio siglo de historia

Oficialmente conocida en la actualidad como “Dirección Ejecutiva de Servicios Aéreos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México”, el agrupamiento Cóndores de la policía capitalina es ampliamente conocido por la población y representa mucho más que un simple escuadrón de helicópteros sobrevolando y patrullando la ciudad más extensa del país, por el contrario, son un equipo profesional multidisciplinario con una tradición que se ha forjado desde su fundación y que en este pasado 2021 alcanzó los 50 años de existencia.

La plataforma de vuelo del equipo Cóndores se encuentra anexa al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), frente a lo que otrora fueran las instalaciones del hangar presidencial, donde ante la eterna vigilancia del avión presidencial DC-3 llamado “El Mexicano”, que reposa sobre un pedestal como monumento, permanecen listas para iniciar el vuelo las aeronaves de este reconocido agrupamiento. 

Nuestra visita inició justo cuando un helicóptero Bell 429, con la matrícula XC-SSC, se aproximaba a su base después de haber realizado un patrullaje matutino sobre la ciudad. La aproximación y aterrizaje se dieron con precisión infalible al centro del área de operaciones y sobre una plataforma metálica, la cual es motorizada y controlada remotamente con la finalidad de agilizar las operaciones de vuelo, algo poco usual, pero que permite a las aeronaves con patines ser trasladadas rápidamente para poder preparar la siguiente operación de vuelo; apenas cortar motores, los técnicos especialistas en aviación se acercaron para verificar el correcto funcionamiento y dar el mantenimiento necesario, así como un camión pipa que de inmediato reabasteció a la unidad que siempre debe estar lista para el despegue, en tanto el piloto descendía de la misma y se aproximaba al 2º Comandante (Jefe Gama), indicativo de vuelo, para el parte correspondiente y dar por finalizado ese primer patrullaje del día.

Creado en un principio bajo el nombre de “Águilas”, el agrupamiento fue creado el 11 de junio de 1981. Debido a que el equipo de helicópteros de la Policía Federal de Caminos empleaba el mismo nombre, este fue modificado en la década de los años ochenta a “Cóndores”, que es como se le conoce hasta la fecha, siendo también en esa década, concretamente en el año 1983, en que reciben las instalaciones desde donde hoy operan. Al inicio, con tan solo dos helicópteros Bell 206, la unidad realizó tareas de vigilancia aérea. Posteriormente, también operaron un Aérospatiale Alouette III y un Bell 47.

El Bell 206 es uno de los más icónicos helicópteros del inventario de la Secretaría, y sigue en vuelo aún cuando sus antiguos camaradas, el Bell 407 y Allouette III serían desactivados.

Con el paso del tiempo se fue especializando en diversas actividades que al día de hoy comprenden desde el patrullaje de toda el área de la Ciudad de México, apoyo a la policía en tierra, apoyo al control de la vialidad, labores de búsqueda y rescate, ambulancia aérea, combate de incendios, traslado de órganos y apoyo a la ciudadanía en caso de sismos o algún otro percance.

Esta especialización se tornó en profesionalización y fue reconocida como tal el 7 de marzo del año 2007, cuando el agrupamiento recibió el permiso L-06 por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes a través de la Dirección de Aeronáutica Civil (hoy AFAC), para operar como Centro de Capacitación y Adiestramiento para el personal de vuelo. Con ello se logró una autonomía en enseñanza que ha demostrado poder obtener ahorros de hasta un 85% del gasto para adiestramiento al no requerir cursos de parte de empresas externas, salvo aquellos temas muy especializados y necesarios para certificaciones internacionales. 

Cóndores cuenta con un Taller de Mantenimiento Aeronáutico Autorizado desde el año 2019, el cual cumple con la norma oficial mexicana NOM-145/1-SCT3-2001, que regula los requisitos y especificaciones para el funcionamiento de un taller y el cual se encuentra integrado por personal de la propia Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), contando con la capacidad para poder dar mantenimiento a sus equipos desde el básico semanal -por diez horas de vuelo- hasta el servicio de 12 años o servicio mayor.

Este agrupamiento dispone también de un equipo de Aeromedicina Táctica. Este personal Técnico Superior Universitario en Urgencias Médicas está en constante capacitación, con cursos periódicos de Medicina de Aviación (MA), Soporte Vital Básico (BLS), Soporte Cardiovascular Avanzado (ACLS), Soporte Avanzado Pediátrico (PALS) y de Reanimación Neonatal (AHA-AAP), Cóndores no es autónomo en el área administrativa pues depende completamente de la SSC de la Ciudad de México.

No obstante, sí lo es en el ámbito operativo al contar con todos los servicios y departamentos necesarios para su correcto funcionamiento. Hoy, 113 personas forman parte de la plantilla operativa, que van desde el personal de abastecimiento como cocineros, afanadores, el personal de mantenimiento -con técnicos especialistas en aeronáutica y de apoyo en tierra-, el equipo aeromédico -con doctores y paramédicos- hasta el grupo de comando, conformado por los comandantes de la unidad y sus pilotos, todos ellos con la misma visión que es estar siempre alertas y listos para el momento de ser requeridos.

En la unidad nada se deja al azar. Cuentan con protocolos de actuación perfectamente establecidos y coordinados, primeramente, con el mando general así como con las diferentes dependencias de Gobierno que puedan requerir de su apoyo. Desde el mismo instante en que se recibe la llamada de emergencia, los protocolos actúan.

En primer lugar se procede a realizar una valoración inicial sobre el tipo de emergencia a atender, lo cual define al equipo de vuelo y al personal involucrado. En el caso de un lesionado se confirma su estado y el proceso para el traslado, coordinándose con el centro regulador de la SCC. Así mismo se coordina con los servicios de emergencia y hospitales, y se activa el protocolo de aterrizaje con la policía en tierra en el caso de que hubiese que aterrizar en algún cruce vehicular, los cuales ya se encuentran definidos en un plano maestro.

En tanto el personal de vuelo, compuesto por paramédicos y pilotos, se prepara para el despegue y de manera simultánea el personal de técnicos ya se encuentra en el helicóptero con la APU lista y realizando el test pre vuelo. La meta es tener la aeronave en el aire en un máximo de tres minutos, y de siete desde que se recibe la llamada hasta que se hace contacto con el lesionado. En el agrupamiento la emergencia está definida por el tiempo

Dentro de los procesos de operación, y hablando concretamente de aterrizar en una zona vehicular, el protocolo dicta que lo primero que hay que hacer al tocar tierra es proteger el rotor de cola, que al encontrarse descubierto, es susceptible de ser alcanzado por cualquier persona a la que le gane la curiosidad, con la posibilidad de un accidente. Por lo que al tocar el piso ya habrá un miembro del agrupamiento resguardándolo. No obstante ello, el promedio de permanencia en tierra no pasa de los 60 segundos.

Todo, subraya el 2º Comandante, es un trabajo de equipo, de perfecta coordinación con cada uno de los involucrados en la atención de la emergencia, desde el despachador de vuelo hasta el oficial que corta el tránsito vehicular y el mismo camillero de la ambulancia que traslada al lesionado al helicóptero. Al 11 de agosto del 2021, el agrupamiento Cóndores ha llevado a cabo un total de 14.030 operaciones de ambulancia aérea.

Material de Vuelo y Misiones

Cóndores es la única unidad aérea que cuenta con cinco aeronaves certificadas ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y ante la Secretaría de Salud, como ambulancias aéreas, empleando los equipos Bell 407GX (matrícula XC-DSA), Bell 407 (XC-DMX / XC-HDF), Bell 206 Long Ranger (XC-PGJ), y Bell 206B3 (XC-MDF). Este último es uno de los helicópteros con más años de operación. Fue adquirido en el año 1979 y, pese a su edad, se encuentra en perfectas condiciones de operación.

El agrupamiento aéreo posee dos 407GX y un 407 de generación anterior. Agrupamiento Cóndores

Lo mismo que otro Bell 206 ue ha prestado servicio desde el año 1971 en que inició el agrupamiento. Las ambulancias aéreas cuentan con equipos especializados, certificados internacionalmente por la Heli Rescue Consult (HRC) y la American Society for Testing (ASTM) para terapia intensiva, ventiladores (oxigenación), incubadora, equipo de intubación y desfibriladores para casos de paro cardiaco, los cuales en más de una ocasión han representado la diferencia entre la vida y muerte del lesionado que se traslada.

Dentro de las emergencias atendidas por el agrupamiento se encuentran las conocidas como operaciones LIMSAR (Limited Search & Rescue) que dentro de sus objetivos tiene localizar y rescatar a personas en sitios de difícil acceso, o bien en un entorno físicamente hostil, derivado en la mayoría de los casos por algún incidente, las cuales requieren de una evacuación inmediata.Para este tipo de operación las aeronaves se equipan con equipo de última generación, certificados internacionalmente, así como con polipastos de carga que permiten una extracción ágil y rápida. 

Un ejemplo de este tipo de operación es la que se llevó a cabo el 22 de mayo del año 2012, en que un edificio de 14 niveles se incendió en la zona de oficinas de Santa Fe, al oriente de la Ciudad de México, haciendo que los ocupantes tuvieran que subir a la azotea, escapando del fuego y desde donde fueron rescatadas tanto por los helicópteros del agrupamiento Cóndores como por el agrupamiento Relámpago, que es su par en el vecino Estado de México y que operan desde el Aeropuerto Internacional de Toluca. En una operación conjunta que salvó la vida de al menos 13 personas.

En tanto las operaciones SAR requieren de rapidez en su ejecución ya que en comparación con algún otro tipo de accidente, en que el agrupamiento arriba cuando este ya sucedió, las SAR se encuentran en desarrollo, como puede ocurrir con el rescate de una persona atrapada en algún sitio en que la probabilidad de sobrevivencia de la víctima disminuye a cada minuto. Para este tipo de operación el destacamento de rescate se compone de dos aeronaves, la primera funge como elemento de apoyo y valoración, guiando a la segunda que lleva a cabo el rescate, ya sea sin apoyo desde tierra o bien con los servicios de emergencia y protección civil ya en el lugar.

El combate a incendios es una faceta operativa más del agrupamiento. En esta se llevan a cabo misiones como el vuelo de reconocimiento para el análisis del incendio y posterior combate al mismo, realizando descargas a través helibaldes con capacidad para 1.500 litros de agua, junto a los Bambi Bucket operados eléctricamente y que permiten una descarga dosificada de 1.000 litros. Para estas operaciones el equipo empleado se encuentra certificado por la National Fire Protection Association (NFPA) de Estados Unidos. Regularmente, estas operaciones se circunscriben al área de la Ciudad de México, sin embargo, a solicitud de otras instancias gubernamentales del país, los Cóndores se han trasladado a otros estados de la República para prestar apoyo en el combate de incendios forestales.

Los Bell 412, son actualmente los helicópteros de mayor capacidad de la unidad. Agrupamiento Cóndores

En otro escenario, el Valle de México, donde se encuentra la ciudad capital del país, es inestable y sufre constantemente de eventos sísmicos que van desde pequeños temblores a grandes movimientos telúricos como los terremotos de 1985 y 2017 que azotaron gravemente a Ciudad de México.

Para estas catástrofes el agrupamiento cuenta con un protocolo de reacción inmediata, desde el momento en que se percibe el temblor, en referencia a uno fuerte, el personal se moviliza para iniciar el vuelo, aunque el sismo no haya concluido pues se trata ya de una emergencia. La operación en este caso es delicada y demandante ya que en el tiempo establecido deberán estar en el aire cinco aeronaves que partirán hacia cada uno de los puntos cardinales más la zona centro de la ciudad, para realizar una primera evaluación. En tanto el personal en la base alista el despegue de otras aeronaves en previsión de que fuesen necesarias como apoyo. Durante esta evaluación los helicópteros contarán con 15 minutos de prioridad de canal, lo cual significa que nadie más podrá comunicarse con el alto mando de la SCC, salvo ello informando la situación a detalle. En el caso de que durante este primer vuelo se detectara un daño de gravedad, despegará un helicóptero más para apoyar, evaluando a detalle el reporte y coordinar las acciones de emergencia o bien para brindar apoyo aeromédico en tanto las aeronaves concluyen su primer recorrido.

Incremento de Capacidades

Desde su fundación, y con el aumento de todas estas tareas y operaciones, la responsabilidad del agrupamiento se ha incrementado por lo que ha sido necesario reforzar el equipo de vuelo. En el año 2015 se incorporaron a la flota cinco aeronaves más para contar con un total de 13 helicópteros. Estas adquisiciones incorporaron pantallas multimodal, equipos especiales de vigilancia y de apoyo y, en el caso de ambulancias aéreas, de mayor número de materiales para brindar una mejor atención durante los traslados de emergencia. Así mismo las capacidades del personal que conforma el agrupamiento se encuentra al nivel de las mejores del mundo: el cuerpo de pilotos ronda en promedio las 15.000 horas de vuelo y todos cuentan con la capacitación necesaria para llevar a cabo misiones de vuelo día y noche.

El agradecimiento de quienes han sido salvados por Los Cóndores es una recompensa adicional a la satisfacción del deber cumplido. Durante nuestra visita el mismo personal nos platicó varias anécdotas de días normales de trabajo en que de improviso alguien literalmente llegaba a la puerta a buscar al piloto de tal o cual misión para agradecerles el seguir con vida, buscando estrechar la mano de por quién gracias a su intervención salieron adelante. Tanto los pilotos como médicos y paramédicos comentan que en definitiva el salvar una vida se debe al trabajo en equipo. El helicóptero llega al sitio para trasladar a un paciente que previamente ya ha recibido los primeros auxilios por parte de los miembros de Protección Civil, de la policía en tierra o de las diversas corporaciones de ambulancias.

Definitivamente, quienes surcan el cielo en aquel helicóptero no son solo pilotos y personal de apoyo patrullando la ciudad, sino que en un equipo altamente profesional y listo para atender cualquier tipo de emergencia en cualquier condición climática y al momento en que se requiera.

Agradecimientos: Comandante del Agrupamiento Cóndores, Capitán Piloto Aviador Francisco Tamez Gómez; Segundo Comandante, Capitán Piloto Aviador Jaime Oropeza Osornio; Técnico en Aviónica, Carlos Olvera Moreno, Personal del Agrupamiento y de la SCC.

Texto: Ihuitl Maldonado G. / José Antonio Quevedo

Fotos: José Antonio Quevedo / Gerardo Ortíz 

Foto portada: Gerardo Ortíz

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